ante el problema de las drogas
un compromiso con la salud, la convivencia y el desarrollo

Noticias

AddThis Social Bookmark Button
PDFImprimirE-mail
25/11/16 Charla con el Doctor en Psicología Juan C. Godoy

“El cerebro del adolescente es una máquina que busca el riesgo”

Con una conferencia denominada “Alcohol, cerebro y adolescentes”, el Doctor en Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba, Juan Carlos Godoy, experto en comportamiento adolescente, presentó su visión sobre el camino que recorren los jóvenes y adolescentes en su vínculo con el alcohol y otras sustancias. Lo expuso en la jornada de debate académico propuesto por la Facultad de Psicología de UDELAR y la JND, instancia en la que se colocaron sobre la mesa diversas contribuciones a enfoques, abordajes y tratamiento de los consumos de drogas.

En su exposición, Godoy se propuso mostrar “la contribución de la psicología cognitiva y las neurociencias a lo que hoy entendemos por ‘adolescente’ que es muy distinto a la concepción que tenía la psicología hace 30 o 40 años atrás”. “El cerebro adolescente está preparado para buscar la novedad y el riesgo. Y si no encuentra una respuesta va a buscarla en otro lado”, afirmó.

Un cerebro muy particular

Explicó que los adolescentes poseen “un cerebro muy particular que tiene que ser aprovechado cuando queremos trabajar sobre consumo de sustancias, por ejemplo, al momento de recabar información preventiva y pensar dispositivos especialmente dirigidos a este grupo etario que es claramente muy distinto al de los adultos".

Explicó que de la mirada del psicólogo G. Stanley Hall (1844–1924) que describía a la adolescencia como una etapa de “tormenta y tensión”, concepto que impactó en la comunidad psicológica, y el público en general lo incorporó y los visibilizó como “rebeldes sin causa”,  hoy se pasó  a "una mirada mucho más exhaustiva que muestra que hay una razón que explica el comportamiento que típicamente tienen los adolescentes y suele desacomodar a padres y docentes”, que son los adultos que más interactúan con estos adolescentes.

Agregó que “hoy sabemos que tienen un desarrollo del cerebro que no es lineal, con distintas estructuras que maduran a distinto ritmo, que se vinculan con comportamientos específicos adolescentes que son normales en esta etapa del desarrollo y que durante mucho tiempo la comunidad en general, e incluso la académica, no los tenía bien identificados. Citó como ejemplo la búsqueda de sensaciones y riesgos, conductas y actitudes que exponen a los adolescentes primero a experimentar y luego a mantener el consumo de sustancias.

Godoy explicó que gracias a la psicología cognitiva y a las neurociencias se conoce que existen distintas estructuras del sistema nervioso central que maduran a distinto ritmo.

Afirmó que también se sabe que maduran primero las estructuras que tienen relación con los impulsos y la emoción y más tarde las que se relacionan con la planificación y toma de decisiones.

El experto explicó que hoy la comunidad académica coincide en señalar a la adolescencia como un período particular de vulnerabilidad a las drogas de abuso, justamente porque se trata de un cerebro en pleno desarrollo, “cuando una droga impacta en ese cerebro puede alterar los procesos del neuro-desarrollo y afectar el normal proceso que recorrería si no estuviera expuesto a las diferentes sustancias”.

Aliados

En relación a las tecnologías y redes sociales, Godoy explicó que “el cerebro está preparado para buscar la novedad y ser curioso naturalmente y en ese contexto la oferta de las redes sociales, internet y videojuegos impactan sobre la estructura cerebral preparada para procesar recompensas, estímulos” y eso marca el desarrollo de los adolescentes.

Expresó que en la etapa de la adolescencia, los procesos atencionales, el control inhibitorio y de impulsos, la capacidad de toma de decisiones aún está en desarrollo por lo que “ante un bombardeo permanente de información es muy difícil que puedan establecer filtros que les sirvan para poner en juego su proceso atencional para seleccionar la información que les haga falta”.

Godoy explicó que la ciencia puede utilizar esa información desde el punto de vista de la promoción sanitaria pensando en optimizar los diseños de las campañas. Agregó que se trata de información “que sí o sí tenemos que utilizar porque ‘nuestros rivales’ como son la industria del alcohol u otras, conocen estos principios y diseñan sus publicidades apuntando a la capacidad  tensional y emocionalidad que generan en un público muy particular”.

Afirmó que se trata de “información consolidada que se debe capitalizar más” y que desde la academia se debe trasladar a quienes mantengan un vínculo fluido con los adolescentes como madres, padres y docentes. Añadió que deben compartirse estos conocimientos con los encargados de definir políticas públicas para este segmento de la comunidad.

Adultos significativos

Godoy explicó que la investigación también ha demostrado que los adolescentes son permeables a la influencia de adultos significativos y llamó a tener en cuenta eso ya que “a veces pasa con muchos padres y madres, que tienden a tirar la toalla demasiado rápido en lugar de insistir para ver si encuentran una forma de llegar a los adolescentes”. Explicitó que estudios de laboratorio demuestran la evidencia de que el adolescente es sumamente permeable a la influencia de estos adultos cercanos.

Destacó también la importancia de identificar a pares, dentro de su grupo y a adultos significativos para los adolescentes porque pueden ser tomados como modelos de referencia.

En ese sentido, afirmó que en relación al consumo de alcohol "está muy claro que hay procesos de aprendizaje por los que un adolescente puede aprender a consumir alcohol, ya sea por la experiencia directa: se intoxicó y aprendió. Pero "existe evidencia que señala que no hace falta que se intoxique, simplemente alcanza con que haya visto a alguien que tomó alcohol y le haya pasado algo, ya puede establecer la asociación”, eso se denomina expectativas hacia el alcohol.

Los padres en la primera línea de acción

Godoy explicó que tanto en Europa como en el Hemisferio Norte funcionan con relativo éxito, las denominadas ‘escuelas para padres’. Se trata de dispositivos pensados para informarlos acerca de cómo es un adolescente y sus características. Señaló que si los padres participan de un espacio de socialización, de tipo taller en el que puedan evacuar sus dudas, derivará en que posean mejores estilos parentales.

Y añadió que también se ha comprobado que esos mejores estilos parentales de relacionamiento con los hijos “es un factor protector” y “un chico que crece con buenos estilos parentales tiene menos riesgo de involucrarse en el consumo de alcohol”. Indicó que  "un buen trabajo con los padres mejora la calidad del vínculo con sus hijos”. Por el contrario, “malos estilos parentales son predictores de que un chico posee más riesgos de involucrarse con consumos problemáticos".

La idea de estos dispositivos, relativamente novedosos, es proveer a los padres de estrategias para la promoción del diálogo y para la confrontación cuando las circunstancias lo ameriten.

Consumo supervisado no funciona

Godoy explicó que, contrariamente a lo que podría creerse, el consumo supervisado no funciona, esto es que el consumo en el ámbito familiar con control parental, no significa que esa persona mantenga conductas de cuidado en etapas de vida sucesivas. En contraposición a eso, afirmó que comparaciones de estos casos con otros en los que padres no alentaron el consumo, aún en el seno familiar y  “lo que se ve es que los chicos que crecieron bajo el entorno parental donde se creía que se supervisaba el consumo de alcohol, todos tuvieron mayor porcentaje de consumo de alcohol. Explicó que "ahí no hay mala fe, sino una reproducción de práctica de generación en generación, lo que hay que trabajar es en derrumbar el mito de que el consumo supervisado es bueno y reemplazarlo por conductas de promoción de salud, por ejemplo”.

Dijo que "el cerebro del adolescente está preparado para buscar la novedad y el riesgo, entonces si no encuentra una respuesta la va a buscar en otro lado”. En relación a esta lógica y las conductas de riesgo, Godoy afirmó que, por ejemplo, en conductas de riego como prácticas sexuales o consumo de sustancias, “es muy bueno que la primera línea de acción sean los propios padres, que tengan muchísima información para eso y sobre las características psicológicas, comportamentales y hasta neurobiológicas del adolescente”.

Formación académica

  • Profesor en Psicología, Escuela de Psicología, Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Córdoba, Diciembre de 1994
  • Licenciado en Psicología, Escuela de Psicología, Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Córdoba, Noviembre de 1996
  • Magister en Neurociencia, Universidad Internacional de Andalucía, Sede de La Rábida, España. Mayo de 2000. Tesis Intoxicación crónica con etanol: análisis de los efectos neuro-comportamentales en diferentes períodos ontogenéticos.
  • Doctor en Psicología, Facultad de Psicología, Universidad de Córdoba. Setiembre de 2011. Tesis Intoxicación crónica con etanol: análisis de los efectos neuro–comportamentales durante la adolescencia.

Noticias Relacionadas

Contribuciones académicas para el abordaje del tema drogas

Con una agenda marcada por la exposición de expertos, presentación de trabajos y debate de ideas, se desarrolló en la Facultad de Psicología de UDELAR una Jornada de Debate Académico que tuvo como fin promover y difundir la investigación académica y la generación de evidencia científica, dirigidas a la producción de políticas públicas sobre drogas. Se convocó a investigadores y académicos que se encontraran trabajando o hubieran finalizado proyectos, a nivel de estudios avanzados de grado y posgrado, en las más diversas disciplinas. La actividad estuvo co-organizada por la Secretaría de Formación de la Junta Nacional de Drogas y la Facultad de Psicología.

 
Milton Romani - En nombre de las drogas no se pueden vulnerar derechos humanos

En el marco de la Semana de la Ciencia y la Tecnología, desarrollada entre el 23 y el 29 de mayo en el IIBCE, el Secretario General de la Junta Nacional de Drogas, Milton Romani participó de la Mesa Redonda "Drogas en Uruguay: investigación, clínica y política pública". En su exposición explicó la importancia del conocimiento científico en el diseño de políticas de drogas y agregó  que estas jornadas son bienvenidas porque representan un aporte al conocimiento para el bienestar de la sociedad.

 
Milton Romani - A partir de la Ley 19.172 estamos corriendo el velo del prohibicionismo

En la Sala Idea Vilariño de la Torre de las Telecomunicaciones, se llevó a cabo la videoconferencia entre Israel y Uruguay denominada "Aplicaciones médicas del Cannabis: la experiencia israelí”. El objetivo fue conocer de primera mano los usos medicinales del cannabis en ese país. Es de destacar que Israel hace 15 años que, a partir de investigación científica, utiliza esta sustancia con fines medicinales y terapéuticos.